¿Yoga para tonificar el cuerpo? Una perspectiva diferente.

¿Tienes michelines, celulitis o pesas más de lo que me gustaría? ¿Quieres saber cómo usar el yoga para tonificar el cuerpo y quizás para adelgazar?

No te traigo una solución mágica. No te voy a «vender» el yoga como la práctica magistral para tener «un cuerpo 10». Puede que pase, puede que no, pero no veo que sea el objetivo del yoga, ni el mío.

Pero que podamos usar esa incomodidad (que tiene mucho peso en la mente, a veces más que en el propio cuerpo) para comprendernos, ahí sí que me apunto. ¿Quieres que investiguemos [email protected]?

Por lo general, nos relacionamos con el cuerpo de acuerdo a nuestros condicionamientos, y no lo percibimos tal y es.

En dependencia del país y la cultura en la que naciste, tener un peso determinado se considera sobrepeso, mientras que en otro lugar puede ser considerado por las personas como un peso «normal». Nos solemos guiar por los estándares de fuera sin dedicar un momento para mirar hacia dentro y observar y sentir el cuerpo, tal cual es, sin juicios y sin «deberías».

En la práctica del yoga físico en mis clases de yoga online, suelo invitar (y hacerlo yo misma, claro) a explorar el cuerpo, a experimentarlo más allá de nuestros patrones mentales para descubrirlo tal cual es, lo cual deviene en aceptación y ese es para mí, el comienzo de la transformación.

Cuando libero al cuerpo de las restricciones mentales, este se relaja y se expande, y voy experimentando un acercamiento más cercano a lo que podría ser nuestra verdadera naturaleza.

Esta exploración no viene desde un lugar dictatorial en mí, no implica conflicto ni compulsión. Puedo querer estar más delgada, claro (puedo querer lo que sea 🙂 Pero si este deseo viene realmente desde mí y no desde fuera, hay algo interno que cambia.

¿Te ha pasado que te presionas a ti misma por querer pesar menos o por querer tener un «cuerpo ideal», y terminas con mucha frustración por no lograrlo? ¿Te ha pasado que te encantaría que los otros te vieran con un «cuerpo 10»? ¿Te ha pasado por la mente que si no estás delgada alguien (o más de uno) no te va a querer?

Tener la referencia fuera es, según lo vivo, causa de sufrimiento asegurada. Pero claro, si te identificas tanto con el cuerpo, y tu cuerpo lo ves feo, deforme, ¿Cómo te vas a sentir si no?

Pero… ¿eres tu cuerpo? Si mañana tienes una pierna menos, ¿dejas de se tú? ¿Cabe en ti la posibilidad de ser algo más que tu cuerpo cambiante?

“Igual que desechamos ropa vieja y nos ponemos ropa nueva, el Ser encarnado desecha cuerpos viejos y entra en cuerpos nuevos.” (Bhagavad Gītā 2.22)

El entendimiento viene a través del discernimiento y la pregunta que me hago una y otra vez… ¿Quién soy yo?

Y ahí te lo dejo, corazón. Con la propuesta de que te relaciones con tu cuerpo desde un nuevo lugar. Más amoroso, más agradecido. Es una súper herramienta que si así lo decides, te ayuda a conocerte. Está en ti la posibilidad de sentir satisfacción con un cuerpo con más peso del que te gustaría, o con más michelines, várices o celulitis. Y desde esa satisfacción, decidir que quieres pesar menos, o incluso usar la práctica física de yoga para tonificar tu cuerpo, y disfrutar de cada paso.

¿Notas la diferencia?

Namaste, corazón.

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