Una técnica para ver la vida de otra manera

Aquí tienes el contenido en vídeo y debajo el texto, si prefieres leer.

Ahora mismo tienes un conflicto. El que sea. ¿Te atreverías a mirarlo de manera diferente? Entonces… relájate y coopera. 

Esto es un dicho muy popular en Cuba, cuando dos personas están enfadadas y una le dice a la otra: vamos, relájate y coopera. Lo que por lo general se dice desde el enfado.

Mi invitación es a usar esta frase para poder percibir el conflicto desde otro lugar completamente diferente.

Relájate…

Para mí, relajarnos tiene que ver con soltar cualquier programa, cualquier condicionamiento que nos haga estar viendo una situación como un conflicto. 

Esto no quiere decir que de pronto vas a estar viéndolo diferente y que te vas a poner a saltar de alegría. Pero sí ayuda muchísimo a parar, a recordar que HAY OTRA FORMA DE VER ESTA SITUACIÓN, aunque ahora mismo no seas capaz de verlo, pero te abres, te pones disponible a que eso suceda.

Cuando las cosas no salen como queremos, cuando hay algún conflicto o algo que nos duele, cuando hay sufrimiento en sí, estamos 100 por 100 convencidos de que eso tiene que ser así y que no hay otra forma de verlo.

Imagínate que vas a un restaurante, después de toda una semana planificando una comida con un amigo, con una pareja. Viene el camarero con mal carácter, con mal humor, y tú te sientes incómodo. 

En ese momento, puede suceder que no tengas ni idea de lo que le está sucediendo a esa persona y por lo tanto surge una ola de negatividad en ti que no eres capaz de frenar, y ni siquiera te planteas que puedes vivir esa situación desde otro lugar.

Sin embargo, cuando puedes parar y abrirte a que esto suceda, pueden pasarte cosas como que viene alguien a decirte que el hijo del camarero ha tenido un accidente…y entonces comprendes, te abres, hay algo que se te quita de encima porque ya no te lo tomas de manera personal. 

Pero muchas veces va a pasar que no va a venir alguien y te va a explicar lo que está sucediendo. Entonces, cuando llega ese momento difícil, es bueno saber que, por muy difícil que te sea creerlo, cada persona está haciendo lo mejor que puede en cada momento, con el nivel de conciencia que tiene AHORA.

Si en una situación conflictiva logras parar y darte cuenta de eso, algo en tí se relaja. Conocer que nunca, nada, es personal contra ti. Todo tiene que ver con SU historia, aunque se trate de la pareja, da igual, tiene que ver con ella, con todo lo que trae, aunque parezca que te esté atacando a ti. Es mi forma de verlo.

Es muy útil poder relajar la tensión, porque el cuerpo enseguida se tensa, trayendo al PRESENTE tus propios programas y condicionamientos que te hacen sentir que te toca enfadarte. Pero hay otra forma de percibir cada situación: relajarte te permite abrirte al presente, y eso te hace tener otra mirada sobre la situación.

Coopera… 

Coopera tiene la misma raíz que coherencia. Y opera me invita a actuar. O sea, actuar con coherencia. Una vez que te has relajado, que has soltado de alguna forma los programas que te hacen reaccionar siempre de la misma manera, o por lo menos te has abierto a ver las cosas de otra forma, vas a poder actuar con coherencia. Vas a ver lo que sientes, lo que piensas, vas a expresar algo que muy probablemente sea beneficioso o provechoso para todos. Ese alineamiento si está en coherencia, aunque estés enfadado, te va a permitir decidir si soltarle todo lo que estás sintiendo a esa persona, o si te vas a quedar con ello hasta que logres calmarte, comprenderte a TI primero que todo, y luego comunicarlo.

En caso de que decidas comunicarlo directamente, es muy probable que sea de la forma más provechosa posible. Una comunicación que les permita comprender realmente a los dos, o a las personas que estén involucradas.

Relájate y coopera… ¿Estás dispuesto ahora?

Ya has visto cómo esta sencilla frase puede estar llena de profundidad y convertirse en algo de lo cual te puedas acordar para hacer tu propio recorrido.

Te invito a que practiques cada paso y te preguntes: ¿cabe en mí la posibilidad de que en una situación difícil, yo pueda relajarme y cooperar, yo pueda soltar ese condicionamiento, abrirme a ver la situación de una forma diferente, y luego actuar en coherencia con quien realmente soy?

Las respuestas están en ti. Experimentarlo es tu oportunidad. ¿Qué decides?

Un abrazo muy grande, corazón

Namaste,
Naylín

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