¿Ser feliz o conocerte?

Aquí estoy… en una cafetería con la música de las de la radio, a tope… Hay personas por todos lados… Un sitio donde concentrarse puede parecer poco probable. Sin embargo, abro el ordenador y me siento a escribirte. Tengo esa “necesidad” interna. Me es inevitable hacerlo. Lo disfruto y aprendo de mí misma mientras lo hago. Y como llevo tiempo sin que esta energía me surja… pues no dudo ni un segundo en dejar todo lo que tengo en cola de tareas por hacer y me pongo con esto…

Ahora estoy aquí, con total presencia. No tengo que hacer ningún esfuerzo, sale solo. No me vienen pensamientos de lo que pudo haber sido y no fue o de lo que posiblemente será. Mi mente está completamente en el presente y me es fácil.

Así mismo me contó que le pasaba a una de las alumnas de la Formación Profesional de Mindfulness e Inteligencia Emocional que estamos impartiendo en la Escuela del Sol, en Denia. En la sesión de prácticas que imparto yo, ella comentaba que los ejercicios que había dejado Francisco, el profesor, no los podía hacer con tanta regularidad. Pero que ella amaba su trabajo y que veía que era consciente en cada momento que se dedicaba a ello.

¿Has tenido alguna vez alguna sensación así? Sumergirte tanto en lo que te gusta, que vives por completo en el presente sin lucha y sin esfuerzo… Seguramente que sí.

Sin embargo, a la hora de sentarse y estar con uno mismo a veces cuesta más. Ya la mente no está tan presente… Y pone excusas para que te levantes y vayas a hacer aquello que más te gusta, o las tareas pendientes, o…

Tienes que decidir

Mi comentario en la clase del otro día, es que tienes que decidir:

¿Quieres ser feliz o quieres conocerte más a ti mismo?

Ninguna de las dos respuestas están bien ni mal. Es simplemente una decisión interna. Porque lo que suele pasar cuando nos cuesta sentarnos a observar los pensamientos, es que no nos gusta lo que vemos. Y huimos de él. Y preferimos estar haciendo lo que nos gusta porque es lo que nos hace felices. Perfecto, es tu decisión.

Solamente que aquello que no queremos ver, por mucho que lo tapes, siempre va a estar, a no ser que un día decidas mirarlo de frente y estar ahí con la emoción que te surge al verlo. Y tarde o temprano te provocará dolor y sufrimiento. Lo puedes tapar… durante un tiempo. Un día abres el trastero y has guardado tanto, que se te cae todo encima.

Pero solo tú puedes decidir cuándo es tu momento, si es que te llega.

Si la  invitación viene de fuera no va a funcionar. Tienes que sentirlo tú y tener claro que quieres VER MÁS, por mucho que te duela lo que ves.

¿Y sabes qué pasa? Que al final, cuando te enfrentas a todas esas sombras, cuando decides abrirte a lo que ES, cuando te quedas con ello, sin huir… en algún momento lo comprendes. Y entonces ya no se te repiten las mismas cosas en la vida. Algo cambia internamente.

El estar con uno mismo, en silencio, observando el presente con todo lo que este trae, es un ejercicio puede costar. Pero si dentro de ti hay algo que te dice que quieres conocerte profundamente y eso pesa más que el miedo que puedas tener a lo que hay, entonces encontrarás el tiempo, la forma de hacerlo. Ya no importará todo lo que tienes que hacer, los hijos, el trabajo, la familia… El hueco se abrirá en tu vida de una forma casi mágica… Porque tú misma/o lo has decidido. El gesto interno es lo que más importa.

¿Qué decides?

(Déjame un comentario con tu reflexión)

Namaste

Naylín

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  • Héctor Gregorio dice:

    Namaste Naylin. Conocerme redundará en felicidad.No tengo dudas.
    que estés bien. Namaste.

  • NANCY dice:

    Yo escojo las 2 cosas: Conocerme y Ser Feliz……mientras más me conozco más feliz soy….Gracias por todos tus artículos——Namasté

  • María Leonor dice:

    Quiero conocerme mejor para simplificar mi vida

  • Gaby dice:

    He decidido conocerme y a la vez ser feliz! Naylín, muchas gracias por todas las enseñanzas que me estás dando a través de tu Blog, tus palabras me llegan al alma.

    Namasté