La debilidad de la personalidad y la belleza del alma

Hay algo que me encanta en mi forma de relacionarme con la vida en los últimos tiempos, y es el poder percibir los errores, los defectos, la vulnerabilidad, y todo aquello que parecía «malo», como un súper regalo de reencuentro con quien realmente soy. Esto es resignificar el pasado, darle un giro a mi mirada rígida y abrirme a ver la película desde otra silla del cine, esta vez un poco más cerca (no de la pantalla, sino del proyector, del origen mismo).

El tema de no poner límites sanos me acompañó durante una gran parte de mi vida. Y seguramente en algunos aspectos, aún inconscientes, lo sigo haciendo. 

Entonces me era muy fácil echarle la culpa a los demás. Claro, dejaba que «ellos» guiaran mi vida, y haciendo lo que no me gustaba lo que más había en mí era frustración. 

Cuando me hice consciente de esa «debilidad», me di cuenta que ahí mismo estaba mi fortaleza. Simplemente porque hemos venido a descubrir esos «errores», y mientras más los veo, los asumo, acepto e integro, más cerca estoy de esa esencia que soy, que somos. 

La lucha por cambiar lo que no me gusta me genera estrés y más fricción, más lucha y más frustración. El abrazo a lo que ES y el contentamiento por haberlo visto, me genera paz.

El regalo es hacernos conscientes para luego actuar en coherencia con lo que hemos visto. Así se va mostrando por sí sola la belleza del alma.

Aquí tienes otro ejemplo que nos puede ser muy útil para aprovechar:
«Me gustaría que trataras del agobio que a veces se produce cuando no puedes llevar a cabo lo que te propones. Me ha sucedido con el seguimiento del Reto. Comenzamos muy inspirados pero, de pronto, algo sucede que no podemos explicar, que nos hace abandonar a pesar de reconocer el beneficio que nos reporta. Existe alguna técnica de focalización que ayude a evitar o al menos a disminuir estos momentos ? Gracias.»

Cuando comenzamos a hacer algo que creemos que nos será muy útil y tenemos muchas expectativas sobre eso, estamos inyectando desde el principio la frustración. La falta de aceptación de nuestras debilidades humanas no las estamos incluyendo en los principios, y por eso nos juzgamos severamente cuando tiramos la toalla.

Qué tal comenzar a hacer algo, no porque hay un ideal en ti que te dice que será maravilloso realizarlo, sino por abrirte, sin expectativas, a experimentar algo nuevo que quizás, si eres regular en la práctica, te pueda ser útil. Qué tal aventurarte en el Reto de estar presente, por la curiosidad de qué es lo que hay de nuevo para ti aquí, qué puedes ver de nuevo en ti, pero sin la presión de querer concluirlo. Qué tal esto de aprovechar que te das cuenta que te cuesta terminar lo que comienzas para ver por qué esto se te repite una y otra vez…

A veces nos pasan cosas tan simples como que nos creemos que sí es una prioridad para nosotros, pero realmente hay prioridades mayores como ver una película, estar con nuestra familia porque creemos que así es como debe ser, ponernos a limpiar la casa o atender a los demás. Da igual lo que sea, es perfecto. El tema es que te hagas consciente de cuál es tu prioridad realmente. Porque una es la que nos gustaría que fuera y otra es la que mi realidad me está diciendo que es.

Te invito a aprovechar esa incomodidad que sientes, esas «debilidades», para que puedas mirar debajo de la alfombra y que salga a la luz todo aquello que no querías ver, por miedo a la basura… Porque quizás, este sea tu momento de aprovecharlo para conectar con tu poder personal. Esto es Yoga Autorreferente.

1 comentario en “La debilidad de la personalidad y la belleza del alma”

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    Hola Naylín… es un placer leerte a través de tus correos electrónicos. Y me parece muy bien que a partir de ahora lo hagas a través de las redes, porque así es más fácil también compartirlo. Yo también soy docente de Yoga y estoy en la búsqueda de un «yoga introspectivo» -como yo le llamo. Me encanta que hayas denominado «Yoga autorreferencial» a esa observación, plena, atenta y honesta de cada uno en su vida cotidiana, a través de sus comportamientos, reacciones e incluso pensamientos. Es la parte más difícil y desafiante del Yoga, la que está vinculada además muy profundamente con los principios éticos del Yoga y con los últimos pasos de la senda yóguica, con las prácticas internas. Estas son las prácticas y el tipo de enfoque que exigen los nuevos tiempos. Gracias por estar ahí explorando la profundidad de la consciencia desde un lugar de simplicidad y pura honestidad. Es una inspiración para muchos de nosotros. Un fuerte abrazo desde Argentina ♥

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