Hay que tener valor y ganas para mirar hacia dentro

Es fácil echarle la culpa al otro, y mucho más cuando lo que te molesta de esa persona, está “socialmente mal visto”. Es muy fácil recrearse en el papel de víctima. Pero a la vez, no creo que te de alegría. Más bien te hace sufrir.

Pero mirar hacia dentro no es algo que en principio agrade. Toda la mierda, toda la sombra que hay dentro no quieres verla. Así que prefieres seguir realizando tu combate fuera. Queriendo incluso ayudar a los demás, con tal de no tener que quedarte contigo. Y está perfecto.

Pero también sé que llega un momento donde por lo que sea, decides que sí quieres dar un paso más. Subir un escalón más, como Adi en la silla del socorrista (foto). A él no le da miedo, porque sabe que lleva las alas puesta. Pero a ti se te olvida. A MÍ SE ME OLVIDA.

Entonces empiezas a darte cuenta de que todo eso horroroso que veías en el otro, te está diciendo algo de ti. Te está informando cómo tú ves las cosas, a la vez que está transformando lo que ves.

EJEMPLO: Tienes la queja de que tu pareja no es una persona cariñosa. Pregúntale a tu hija, a su madre o a su pareja anterior, quizás te digan lo contrario. O quizás no lo sea con nadie, ¿pero tienes idea de por qué es así? Y además… ¿Por qué es algo que te moleste a ti?
Esto que ves en él, algo de ti te está diciendo. Entonces decides dejar de quejarte y mirar hacia dentro. ¿Estoy siendo cariñosa yo conmigo misma? ¿Estoy tan desbordante de cariño que también se lo transmito a él? ¿Por qué echo de menos el cariño? ¿Quizás no lo tuve de mi padre cuando era niña?

Cuando decides mirar, surgen preguntas que te dan pistas tuyas, que te permiten ampliar tu perspectiva. También surge una comprensión mayor con respecto al otro. Puede incluso venir la idea de que… quizás NO ES EL OTRO, SINO LOS OJOS CON LOS QUE YO LO MIRO.

Te invito a llevar este ejemplo a tu vida y a que hagas tu ejercicio. Porque intuyo que si me lees, es que algo en ti está queriendo salir de lo conocido, está queriendo ir más allá de los pensamientos de víctima y está queriendo tomar la responsabilidad en tu vida.

Esto es Yoga Autorreferente: Tomar la responsabilidad de tu vida que te lleva a la libertad.

Entonces puede que te comiences a ver ya no como víctima, sino como creadora de tu realidad. Lo que pasa que desde una inconsciencia que ahora comienzas a descubrir y que cada vez, te apetece develar más.

Namaste, corazón.
Naylín

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