{Expande tu luz} Día 9 del Reto. Quédate en casa… y aprovecha

Sorpresaaaa!! Hoy tengo un invitado especial en el Vídeo de este día 9 del Reto de Yoga y Mindfulness para Expandir tu Luz. 

Es Fernando, mi pareja, el papi de Adi. Al fin se animó a salir ante una cámara: 

Y lo hizo porque está acostumbrado a aprender de los errores y mirar siempre las oportunidades de desarrollo detrás de las crisis. Y esta vez la situación es totalmente global, así que está abierto a compartir lo que ha aprendido y va descubriendo.

PROPUESTAS PARA LA SEGUNDA SEMANA DEL RETO

0. Despertador de Conciencia
En estos días es aún más útil que te despiertes con conciencia, que despiertes a su vez esa intención de conocerte y de crear la realidad que quieres. He creado este “Despertador de Conciencia” para que te lo pongas por las mañanas como audio en tu alarma, si te resulta útil. Aunque también te invito a que grabes tu propio audio con tus propias palabras que te inspiren y crees tu propio despertador.Pitágoras dijo: El principio es la mitad del todo. Y es que como iniciamos nuestro día o cualquier cosa que comenzemos, tiene mucho peso en cómo será después.Aprovecha tu día desde que abres tus ojos, corazón. 

>> Despertador de Conciencia <<

1. Saludo al Sol

Nota sobre el Saludo al Sol: Si no estuviste en el Reto que hicimos anteriormente donde lo explicamos paso a paso, te invito a que vayas viendo los vídeos. Son 12 posturas y están una a una explicada. Aquí te iré poniendo una cada día, pero si lo prefieres, las puedes ver todas en este enlace

2. Añade a tu rutina más práctica física.Es posible que te sea útil hacer alguna práctica antes o después del Saludo al Sol y agregar alguna más por la tarde / noche o antes de ir a dormir. Te comparto algunas con mis sugerencias.

MAÑANA
– Práctica para hacer antes del Saludo al Sol, si te apetece un calentamiento previo. (7min)
– Torsiones para desintoxicar. Las puedes hacer después del Saludo al Sol. (3.48min)
– Posturas para hacer en una silla. Para tomarte un momento durante el día, si estás trabajando, sin tener que levantarte. (3.50min) 

TARDE / NOCHE
– Posturas suaves para hacer en la tarde / noche. (20min).
– Posturas para hacer en la cama, para mejorar tu sueño y tu descanso

3. Ejercicio de Respiración: Kapalabhati

Aquí tienes la explicación paso a paso
Aquí tienes un vídeo para que lo practiques conmigo

Duración: Te recomiendo comenzar con 3 rondas. En cada ronda puedes hacer 12 exhalaciones forzadas con más espacio entre una y otra y luego 12 exhalaciones más rápidas. (Inhalando de forma natural después de cada exhalación). 

En este artículo tienes los beneficios y las contraindicaciones de este ejercicio tan potente de pranayama. Mira el texto de fondo rosa.

4. Práctica de Mindfulness en tu vida diaria
Levántate con conciencia. Observa cuál es tu primer pensamiento. Decide cómo quieres que sea tu día. Haz unas respiraciones profundas. Pon un pie y luego el otro, con conciencia en el suelo.  Si quieres, usa el Despertador de Conciencia que te comentaba al principio, para conectar con tu propósito del día: ¡estar presente! ¡VIVIR!
Es muy importante cómo empiezas el día. Obsérvalo y créate unos despertares diferentes, conscientes, hermosos.

5. Práctica mental
 ¿Qué hábito quieres desarrollar y mantener, también cuando se acabe la cuarentena?. Aprovecha al máximo estos días donde quizás tengas más tiempo para dedicarte a ti, para conectar con tu luz y expandirla.Te comparto algo que recibí por WhatsApp. No tengo constancia de que el autor sea quien dice, pero de igual forma te lo envío. 

Del libro rojo de C.G.Jung. 

“Capitán, el chico está preocupado y muy agitado debido a la cuarentena que nos han impuesto en el puerto”.

“¿Qué te inquieta, chico? ¿No tienes bastante comida? ¿No duermes bastante?”

“No es eso, capitán, no soporto no poder bajar a tierra y no poder abrazar a mi familia”.

“¿Y si te dejaran bajar y estuvieras contagioso, soportarías la culpa de infectar alguien que no puede aguantar la enfermedad?”

“No me lo perdonaría nunca, aún así para mí han inventado esta peste”.

“Puede ser. ¿Pero, si no fuese así?”

“Entiendo lo que quieres decir, pero me siento privado de la libertad, capitán, me han privado de algo”.

“Y tú, prívate aún más de algo”

“¿Me estás tomando el pelo?”

“En absoluto. Si te privan de algo sin responder de manera adecuada, has perdido”.

“Entonces, según usted, si me quitan algo, ¿para vencer debo quitarme alguna cosa más por mí mismo?”

“Así es. Lo hice en la cuarentena hace 7 años.”

“¿Y qué es lo que te quitaste?”

“Tenía que esperar más de 20 días sobre el barco. Eran meses que esperaba llegar al puerto y gozar de la primavera en tierra. Hubo una epidemia. A Port April nos vetaron de bajar. Los primeros días fueron duros. Me sentía como vosotros. Luego empecé a contestar a aquellas imposiciones no utilizando la lógica. Sabia que tras 21 días de este comportamiento se crea una costumbre, y en vez de lamentarme y crear costumbres desastrosas, empecé a portarme de manera diferente a todos los demás. 

Empecé con el alimento. Me impuse de comer la mitad de cuanto comía habitualmente, luego empecé a seleccionar los alimentos más digeribles, para que no se sobrecargase mi cuerpo. Pasé a nutrirme de alimentos que, por tradición, habían mantenido el hombre en salud.

El paso siguiente fue unir a esto una depuración de pensamientos malsanos y tener cada vez más pensamientos elevados y nobles. Me impuse de leer al menos una página cada día de un argumento que no conocía.

Me impuse hacer ejercicios sobre el puente del barco. Un viejo hindú me había dicho años antes, que el cuerpo se potenciaba reteniendo el aliento. Me impuse hacer profundas respiraciones completas cada mañana. Creo que mis pulmones nunca habían llegado a tal capacidad y fuerza.

La tarde era la hora de las oraciones, la hora de dar las gracias a una cualquiera entidad por no haberme dado privaciones serias durante toda mi vida.
El hindú me había aconsejado también de coger la costumbre de imaginar la luz entrar en mí y hacerme más fuerte. Podía funcionar también para la gente querida que estaba lejos y así esta práctica también la integré en mi rutina diaria sobre el barco.

Me había privado de alimentos suculentos, de botellas de ron y tacos. Me había privado de jugar a las cartas, de dormir mucho, de ociar, de pensar solo en lo que me habían quitado.”

“¿Cómo acabó, capitán?”

“Adquirí todas aquellas costumbres nuevas. Me dejaron bajar después de mucho más tiempo del previsto.”

“Os privaron de la primavera, entonces?”

“Sí, aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más, pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera dentro y nadie nunca más habría podido quitármela”.

6. Lecturas recomendadas

 Para esta semana te dejo dos nuevas recomendaciones… Y la tarea de que elijas, en autorreferencia, si alguno de estos dos libros y autores resuenan contigo y con tu momento presente. 

Libro: Autobiografía de un Yogui Paramahansa Yogananda
En este clásico de la literatura espiritual, Paramahansa Yogananda hace un inspirador relato de su vida, que incluye sus encuentros con numerosos santos y sabios, sus 10 años de entrenamiento espiritual con un maestro que realizó su unión con Dios, y los más de 30 años que vivió en Estados Unidos difundiendo las liberadoras enseñanzas de Kriya Yoga. Esta obra, que es una profunda exposición de la ciencia y la filosofía Yoga, revela la unidad básica existente entre las grandes religiones de Oriente y Occidente. 

Libro: El Sendero del Yoga, de Osho.
Osho es un maestro que tiene quien lo ama y quien lo repudia. Hay maestros que “acarician el alma” y otros que “les tira piedras”. Él es de los segundos. Si lo elijes leer, que no sea como tortura, sino porque resuenas con su enseñanza.

Al retroceder a las enseñanzas originales como punto de partida. Osho aclara la relación cuerpo-mente y revela que el yoga no es una serie de ejercicios físicos, sino lo que él llama “una ciencia del alma”. En El sendere del yoga, Osho explica el sentido de algunos de los sutras más importantes de Patañjali, el primer “científico del alma”, padre del raja yoga o “sendero real” que utiliza las posturas y la respiración principalmente como medios para alcanzar estados más elevados de conciencia. La nueva traducción de los textos antiguos, y las agudas percepciones de Osho sobre la mente moderna y su psicología, hacen que Patañajali reviva en estas páginas con un enfoque de la práctica del yoga como medio para un mayor autoconocimiento que es de absoluta relevancia en nuestra época. El sendero del yoga es un libro inestimable para practicantes del yoga, ya sean principiantes o avanzados, y para cualquiera que busque comprender la intrincada y poderosa relación que existe entre el cuerpo y la mente.

Un abrazo muy grande, corazón y nos vemos mañana!! 

Namaste Naylín, tu compañera de camino


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