La Montaña Rusa Emocional y cómo sobrevivir a ella

Montaña Rusa Emocional

A veces pasamos por etapas a las que me gusta llamarle “Montaña Rusa Emocional”. Seguramente no tengo que explicártelo mucho para que sepas a qué me refiero.

¿Pasando por una Montaña Rusa Emocional?
¿Pasando por una Montaña Rusa Emocional?

O sí… Vale, te digo algunos ejemplos con los que quizás te sientas identificado:
– te levantas un día por la mañana lleno de energía, con ganas de disfrutar al máximo de tu día, de crecer y ayudar a otros.
– unos días después, o al otro día, te levantas con el ánimo caído, sin ganas ni de moverte, sin la más mínima idea de qué era aquello que te había inspirado unos días atrás a tener tanta fuerza para salir de la cama.
– un día te sientes súper inspirado, ves un atardecer y te emocionas de la belleza del momento, de la energía, de la paz que hay en ti.
– otro día, cuando te diste cuenta, ya era la hora de dormir y con tanto estrés ni siquiera recuerdas si diste los buenos días en tu trabajo.
– un día te sientes lleno de amor hacia ti mismo y hacia los demás, das las gracias por todo, expresas lo que sientes y observas como tu corazón late de alegría.
– otro día preferirías no ver a nadie, no ir a trabajar, no salir de esa burbuja que te protege incluso de ti mismo.

A mí me ha estado pasando algo parecido en el último mes. La etapa de “Montaña Rusa Emocional” (“MRE” a partir de ahora) me ha durado más de lo común y sin embargo, hay algo diferente a otras etapas anteriores.

¿Cuál es la diferencia de esta, a otras “MRE” que he pasado en mi vida?

La diferencia es que he estado siempre presente, he sido consciente tanto cuando he estado “arriba” como cuando he estado “abajo”. He sido una observadora de mis emociones, de mis pensamientos, de mis acciones.

Lo nuevo es que he experimentado que dentro de esa “MRE” hay algo que se ha mantenido en quietud: esa parte de mí que observa el movimiento. Y es ahí donde he encontrado paz. No me he juzgado por levantarme a las 7 de la mañana cuando por lo general me levanto a las 5.30. No me he juzgado por ver todo el trabajo que tengo por hacer ni oír quedarme leyendo hasta tarde. Dentro de todo ese vendaval de sensaciones que me bajaba y subía, me tiraba hacia un lado y hacia otro, había algo que estaba en paz. Y dentro de todo aquello me sentía también feliz por estar presente, por permitirme sentir lo que siento, porque me estaba descubriendo a mí misma, conociendo cada vez más tanto en la subida como en la bajada.

Me encantó experimentar que la paz no es solo cuando estoy en mi casa, sola, tranquila, escuchando los pajaritos cantar. De hecho, hay veces en este subir y bajar que podía estar en una situación como la que describo antes, aparentemente en quietud total, pero mi mente dando más vueltas que un tiovivo (en el Bhaghavat Gita describen esto como acción en la inacción).

Fui feliz al ver que no rechazaba mi presente, porque sabía que tarde o temprano iba a pasar. Y dentro del dolor, o del estado de ánimo bajo, fui feliz al ver que estaba siendo coherente, que lo que sentía, pensaba y hacía, estaba todo en una misma vibración. Fui feliz al ver que no engañaba a nadie y que era yo misma, tanto en lo alto de la escalera como en el primer peldaño.

¿Quieres tú también experimentar esto?

No sé si este “es el camino”. Sé que es un camino que me está sirviendo mucho para conocerme a mí misma y para conectar con esa dicha absoluta, nuestra verdadera esencia. Si algo de lo que te digo te resuena, la tarea es solo una: experimentar. Permanece presente en cada momento sin juzgarlo. Todo es cuestión de práctica. Un día quizás puedas estar presente un minuto, otro día una hora y otro tres.

Así hablo Osho sobre las sensaciones, cuando te encuentras en una MRE:

Déjalas salir; vívelas, súfrelas. Será difícil y tedioso pero inmensamente recompensante. Una vez que las hayas vivido, las hayas sufrido y las hayas aceptado… que esto eres tú, que tú no te has hecho de este manera así que no necesitas condenarte, que ésta es la forma en que te has encontrado… Una vez que las hayas vivido conscientemente, sin ninguna represión, te sorprenderá ver que están desapareciendo por sí solas. Su fuerza sobre ti se está volviendo menor; su enganche a tu cuello ya no es tan fuerte. Y cuando se estén alejando podrá haber un momento en que puedas empezar a observar.
Osho

 

Más que sobrevivir a la “MRE”, mi propuesta hoy es a estar en paz a pesar de ella, o gracias a ella.

También hay otras formas, experimentarlo en grupo y luego llevarte lo aprendido a casa. El Retiro que hacemos en agosto de Yoga y Surf es una oportunidad para ello.

La vida como un juego de pelota

La vida como un juego de pelota
La vida como un juego de pelota

La pelota, o el béisbol, como se le conoce en otros países, es el deporte nacional de Cuba (donde nací).
Imagínate en un juego de pelota:
– a veces te toca lanzar la pelota (como yo en la foto de la izquierda arriba)
– otras veces te toca batear (darle con el bate a la pelota que te lanzan, como yo en la foto de la derecha arriba)
– a veces, si bateas, te toca correr (como en la foto de abajo)
– o a veces simplemente te toca estar observando el juego (foto derecha abajo)

En todas las etapas estás tú contigo mismo, haciendo lo mejor que puedes en ese rol que te toca jugar. Estás tan sumido en el juego que cuando estás bateando no quieres estar lanzando y cuando estás observando estás también completamente presente, alerta de lo que está sucediendo.

Tú también puedes hacer de tu vida un juego de pelota donde juegas tú en un equipo y tú en el otro. Donde no es peor batear o lanzar, sino que ambos son partes de las etapas del juego. A diferencia que en este juego no hay competencia, en ambos lados estás tú. Entonces no juzgas y no discriminas cuando estás “arriba” de cuando estás “abajo”, cuando estás bateando de cuando estás lanzando, porque simplemente estás jugando, te estás conociendo en cada etapa.

Aquí la “MRE” es más divertida aún, porque es una oportunidad para ver cómo te comportas y cómo encuentras paz en medio de semejante aluvión de sensaciones.

Paz, aún en el medio del caos.
Paz, aún en el medio del caos.

Es aquí donde incluso ya no te importa si la gente en las gradas te aplaude o te vocifera, te aclama o te critica. Has encontrado tu centro y estás en paz, aún en el medio del caos. Aunque esto ya es tema para otro artículo 🙂

¿Tú cómo te sientes ahora? ¿Estás pasando también por una “MRE”?

Un abrazo muy grande para ti, corazón, y que seas feliz.
Namaste
Naylín

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Camino Directo Hacia Tu Felicidad. Yoga Para Principiantes.

¿Por qué practicar yoga? ¿Cómo comenzar la práctica del yoga? ¿Cómo hacer yoga en casa? Introduce tu Nombre y tu Correo y obtendrás COMPLETAMENTE GRATIS este excelente libro electrónico de Yoga Para Principiantes: “Camino directo hacia tu felicidad interior”. Además, te enviaré un correo cada lunes donde te hablaré de yoga, de técnicas para aliviar el estrés que funcionan, te conatré mi experiencia con la práctica del yoga dentro y fuera de la esterilla y de daré consejos para que conectes con la salud de tu cuerpo y la paz de tu mente.

Naylín Núñez

Sobre Naylín Núñez

Soy Naylín Núñez, creadora de este blog de yoga para principiantes, destinado a las personas que quieren conectar con la salud de su cuerpo y la paz de su mente. Cada artículo que publico está lleno de amor, y lo hago pensando en ti, en lo mejor que puedo darte, mostrarte o guiarte para que tus inicios en esta ancestral práctica sean tan maravillosos como mereces.
  • noelia
    noelia dice:

    Muchas gracias por este post. Sí, estoy pasando por una MRE desde hace un tiempo. Intuyo que es consecuencia de años anteriores y todo pasa factura. Pero leyéndote , veo y interiorizo que ser observador de uno mismo te aportará muchas cosas positivas y que no juzgarte te hará crecer cada día más.

    Nuevamente gracias!
    Namaste y bonito día para todos!

  • LAURA
    LAURA dice:

    En buen momento vengo leyendo estas sabias palabras, te felicito por tu pagina un abrazo de todo corazón, como describes paso a paso los sentimientos, que vamos sintiendo día a día, pero lo importante es batear aquello que no nos sirve para llegar a la meta de nuestros sueños.
    muchas veces de forma personal me enfrasco mucho en las situaciones negativas y eso me daña mucho, hoy que leo tu blog me doy cuenta de los errores cometidos.
    agradezco mucho tus consejos y los llevare a la practica. FELICIDADES NIÑA HERMOSA.

  • aurora
    aurora dice:

    Que bella lectura y en preciso momento, si Naylin esta montaña MRE es a veces complicada de entender, veo tu lectura y comprendo con mejor panorama la vida. Me encanta tu blog lo sigo constante te envio un abrazo de mucha luz y bienestar. Namaste

  • Alba Castañeda
    Alba Castañeda dice:

    Gracias por tus palabras y compartir con nosotros, creo que sigo pasando por una MRE pero esta cada vez es menos intensa, he aprendido a disfrutar el subir, vivirlo al máximo, sentirlo por que se que no volverá, y también he estado trabajando con las bajadas que creo son las que más cuestan, pero siempre con la FE en alto sabiendo que esta situación no durará siempre. Me cuesta trabajo pero estoy dejando que las cosas fluyan, no desesperandome. ¿Como puedo seguir trabajando en observar y saber identificar mis sentimientos? y ¿Como puedo manejar mejor el estar arriba y el estar abajo?
    Agradezco nuevamente el tiempo que dedicas a escribir este blog, en lo personal me encanta y me ha ayudado en muchas situaciones de mi vida diaria, todos los lunes parece un correo acertado ya que el tema se adapta a la situación que estoy pasando.
    Un abrazo lleno de buena vibra y bendiciones para ti y los tuyos.
    Alba Castañeda
    Zacatecas, México.

  • Laura
    Laura dice:

    Hola Naylín: Muy agradecida de tus entregas periódicas. Esto me resuena:
    “Fui feliz al ver que no rechazaba mi presente, porque sabía que tarde o temprano iba a pasar. Y dentro del dolor, o del estado de ánimo bajo, fui feliz al ver que estaba siendo coherente, que lo que sentía, pensaba y hacía, estaba todo en una misma vibración. Fui feliz al ver que no engañaba a nadie y que era yo misma, tanto en lo alto de la escalera como en el primer peldaño.”
    Y agrego que en este camino de observarse y conocerse, comienzo también a percibir como la percepción de mi cuerpo, se suma para avisarme de mi estado in situ. Qué gran y diaria tarea ser coherente con lo que se dice , se piensa y se hace.
    Abrazo!!

  • Noelia
    Noelia dice:

    Gracias por tus palabras. Ahora mismo estoy en MRE. Me pelee con alguien que me gustaba mucho y muchas veces lo extraño a horrores,a los 10 minutos agradezco haber compartido el tiempo que estuve con el y al rato se vuelve a meter mi ego a bajonearme de nuevo. Probé en dejar fluir mis sentimientos, en distraerme y meditar. Nada me esta ayudando.:(

  • Angélica
    Angélica dice:

    Hola Naylín, te comento que sí, en estos momentos, estoy pasando por un “MRE”, viendo como mi país se viene abajo y la verdad no se como encontrar mi centro y estar en paz, en medio del caos. Puedes sugerirme algunas lecturas. Namaste.-

  • Dora Bello
    Dora Bello dice:

    Excelente tu descripción de la MRE y como afrontarla, lo he vivido. Gracias.

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