Sí, sí, eso que estás sintiendo ahora, eso también pasará – Experiencia Vipassana

Madre querida,
Hoy me he hecho una foto con un zoom a las arrugas que salen por los lados de mis ojos, a las canas que con 32 años no sé si son prematuras o no (pero da igual). Hoy me doy cuenta que son simples expresiones de la vida, de la naturaleza de la vida: nacer, crecer y desarrollarse, hasta que llegamos a un punto en el que empezamos a envejecer, hasta que morimos, hasta que dejamos el cuerpo. Hoy lo veo con aceptación, aunque por supuesto me quedará mucho camino por recorrer.

impermanencia
Las arrugas, las canas, la impermanencia del cuerpo…



Te escribo porque quería compartir contigo una gran experiencia que tuve hace unos días en un curso de meditación Vipassana y me hizo recordar muchas cosas, de hecho, salieron algunas que tenía muy guardadas en el inconsciente. Algunas no había vuelto a pensar en ellas, después de muchos años de que sucedieron. Caras de personas, situaciones, comentarios… Una de esas cosas fue una ocasión en la que dijiste que cada vez te parecías más a abuela, tu madre, y yo como que no quise verlo, más por no aceptar que un día te vas a morir, como ella, y que yo también moriré.

Sabes que yo, como tú y como todos a su manera, voy al encuentro de la paz, la dicha absoluta, investigando en mi laboratorio interno para comprender qué es lo que me aleja de esa dicha absoluta. Un día me hice consciente de que vivía la mayor parte del tiempo en un flujo grande de negatividad -se dice que tenemos entre 12 mil y 60 mil pensamientos al día y que alrededor del 80% de ellos son negativos. Y desde ese día hasta hoy, de alguna forma, me he dedicado a experimentar la forma de ir saliendo y de ayudar a otros a salir también de ese círculo vicioso. Porque lo que es peor, no solo era negativa, sino que continuamente le llevaba de “regalo” esa energía a los demás.

Mi intención no es explicarte exactamente en qué consiste la técnica que se aprende en este curso porque creo que hay que vivir la experiencia. Por mucho que te pueda explicar esto es 100% experimental y hay que vivirlo y me alegra saber que en muchos de los países del mundo se dan cursos de Vipassana.

Llegada y expectativas

Realmente no sabía bien a lo que iba. En mi cabeza tenía que meditaría durante 10 días y que no podía hablar ni mirar a las demás personas a los ojos, y nada más. Tenía el recuerdo de mi hermano Néstor cuando hace más de 15 años nos contó que había pasado por la experiencia y seguramente en esa época lo juzgamos, “que rarito que es” 🙂

Llegué al curso en un blablacar desde Madrid a Candeledas, con un conductor muy abierto que nos contó por los grandes problemas que pasaba. Ayudamos como pudimos comentándole nuestro punto de vista. Los otros dos pasajeros también iban al Vipassana y fue una gran alegría para mí conocerlos y darles un abrazo antes de entrar. Una vez dentro, todo contacto físico estaba prohibido.

Después de las inscripciones, nos reunieron a todos, hombres y mujeres y nos explicaron cuáles eran las reglas durante los 10 días que íbamos a vivir allí. Era la última vez que estaríamos ambos sexos juntos, la última vez que hablábamos y nos mirábamos a los ojos en los próximos 10 días. Esto parecía que sería difícil, pero según mi experiencia, fue maravilloso.

Nos comentaron que teníamos que cumplir 5 preceptos para poder así liberarnos de nuestras contaminaciones mentales en esos días.

  1. Abstenerse de matar a cualquier criatura;
  2. Abstenerse de robar;
  3. Abstenerse de toda actividad sexual;
  4. Abstenerse de mentir;
  5. Abstenerse de todo tipo de intoxicantes.

Estos puntos nos permiten que nuestra mente se serene lo suficiente para poder avanzar en el camino durante estos 10 días.

¿¡10 días sin hablar?!

Quizás es lo más impactante, lo que más salta a la vista cuando se escucha hablar de este curso. Pero como te decía antes, fue de las cosas que más agradecí. Lo más duro no era no hablar, lo más difícil era el encuentro con uno mismo durante tanto tiempo. Tener tantas horas al día para observar todo lo que tenía en la mente era algo que nunca había experimentado. Y cuando las cosas de la superficie habían terminado de salir, comenzó entonces el subconsciente también a soltar…

Hablar con las demás personas significaría comparación de las experiencias, significaría un volcarse hacia fuera cuando es una ocasión ideal para sumergirse en uno mismo. Sé que un día irás a un Vipassana, y sé que no te asustará lo de no hablar. Pero tampoco tengas miedo a acudir a tu propio encuentro. Es una hermosa oportunidad para decirnos a nosotros mismos: “Mucho gusto en conocerte… sabía algo de ti, te había visto en algunas ocasiones pero durante poco tiempo. Me alegra este encuentro, gracias. Ahora te conozco un poquito más.”

Los tres primeros días

En las meditaciones al principio la mente está muy muy agitada. Por eso la primera parte del curso, los primeros 3 días, nos enseñan a adiestrar la mente para que se concentre en un único objeto que es la respiración. Tú que has meditado sabes que la mente se va una y otra vez y que una y otra vez hay que traerla de regreso. La atención a la respiración y a las sensaciones que se experimentan en las fosas nasales y en la parte superior del labio me ayudó, poco a poco y con paciencia, a aumentar la concentración.

Evidentemente cada persona habrá vivido una experiencia muy diferente a la mía. No obstante creo que sí hay algo en común y es que durante estos 3 primeros días de una forma u otra la mente se hace más serena, aumenta la concentración y también esa capacidad de trabajar internamente, de mirar hacia adentro.

Adentrándome en el Curso

Poco a poco me fui dando cuenta de que me estaban enseñando una técnica de meditación. Como te dije antes, pensaba que iría a meditar pero no tenía idea de que había una enseñanza muy grande detrás de todo aquello.

Vipassana significa observar las cosas tal y como son y no como parecen ser. Como dice Goenka, el maestro que difundió esta técnica:

“Hay que penetrar a través de la verdad aparente hasta llegar a la verdad última de la estructura mental y física”.

Y en eso consistieron los próximos 7 días, donde comencé a experimentar mi propia realidad observando qué es lo que ocurría en mi cuerpo y de alguna forma permitir esa purificación de la mente.

¿El sufrimiento es opcional?

Por primera vez me di cuenta del significado real de la frase de Buda que había escuchado tanto:

“El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional”

Lo experimenté un día en mi propio cuerpo, que dolía después de 45 minutos sin moverme. Sentía una fuerte punzada en el hombro derecho y acepté que el dolor estaba. No lo rechacé ni lo aumenté con mis pensamientos. Mi mente no infló el dolor pensando que qué dolor más grande, que nunca había sentido algo así, que qué me pasaba, que por qué a mí. No. Simplemente respiraba siendo consciente del dolor.

En esa misma meditación, experimenté sensaciones muy agradables en otras partes de mi cuerpo. Pero tampoco me apegué a ellas. Sabía que como habían surgido, tarde o temprano desaparecerían. Las disfrutaba con una sonrisa, pero no sufría cuando las dejaba de sentir. Era una sensación de tranquilidad, de ecuanimidad.

Ese fue un gran momento para mí porque por primera vez experimenté en mí misma toda la enseñanza que nos venían dando en las charlas de la noche de 1 hora u hora y media. Son grabaciones del maestro Goenka donde nos transmite la enseñanza de Buda. Nos decía que la causa de nuestra desdicha radica en que nos apegamos a las cosas que nos gustan y sentimos rechazo hacia aquellas cosas que nos disgustan.

Sin embargo en la vida normalmente nos pasan cosas que no queremos y las cosas que queremos puede que sucedan o puede que no. Es entonces cuando reaccionamos con ira, con insultos, con miedo o cualquier otra negatividad

Ese día experimenté la aceptación de las cosas tal y como eran. Sentía el dolor del hombro, sentía el fluir de la energía como una agradable sensación. Pero no reaccioné. No me apegué a las sensaciones agradables, no rechacé el dolor.

En ese momento me di cuenta que con la práctica regular de la meditación, puedo llevar esta vivencia a mi vida diaria, te explico cómo. Seguramente te has dado cuenta de que cuando aparece alguien con alguna negatividad, cuando sucede alguna situación que no es de tu agrado, la emoción se refleja en tu cuerpo en forma de sensación. Entonces, como la idea es practicar y practicar, cuando estas cosas suceden, antes de reaccionar de forma inconsciente con lo primero que nos viene a la mente cargada de ira y de miedos, podemos parar y observar qué es lo que ha sucedido en nuestro cuerpo. Sentir esa ira dentro, esa rabia, ser consciente de las emociones. Y luego tomar la acción adecuada para el momento, que será una acción ecuánime, tomada desde el amor, tomando incluso una acción firme si es lo que se requiere.

Yo había leído a varios maestros, por ejemplo a Krishnamurti, hablar de la observación de las emociones. Para mí estaba muy claro teóricamente, mi mente aceptaba con lógica que era mejor poder observar la ira, el miedo, el rencor, etc. Pero eso no sabía cómo hacerlo, no sabía cómo observar la ira cuando llegaba y eso fue de las cosas más grandes que me llevé del curso: el aprender a observarlo realmente a través de las sensaciones que ocurren en el cuerpo cuando estas emociones surgen. Esto me ha hecho mucho más fácil poder llevar a la práctica toda la teoría que durante años había acumulado.

Tampoco es sencillo, pero ahora sé que es cuestión de práctica. Quizás un día tarde 10 minutos en darme cuenta de parar, pero al siguiente, si continúo practicando, quizás lo reduzca a 5 y así llegará el momento en que pare en ese instante en que sucede y ya no reaccione, sino que tome acción con ecuanimidad.

Con la práctica llegará el momento en que pueda observar la realidad tal como es, sin arrastrarme por la negatividad del momento y poder tomar la acción más adecuada.

Todo surge y desaparece… Todo está en constante cambio… Impermanencia… Anicca. ¿Por qué apegarnos o rechazar algo que en cualquier momento va a dejar de ser y surgirá otra cosa? La teoría es fácil, pero ahora veo más cercano el llevar esta teoría a la vida, que de hecho, ya estoy aplicando.

Horario del curso

Te relaciono aquí cómo era el horario cada día para que te hagas una mejor idea. El horario ha sido establecido para mantener la continuidad de la práctica.

4:00 a.m. Llamada
4:30-6:30 a.m. Meditación en la sala o en la habitación
6:30-8:00 a.m. Desayuno y descanso
8:00-9:00 a.m. Meditación en grupo en la sala
9:00-11:00 a.m. Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
11:00-12:00 a.m. Comida
12 a.m.-1:00 p.m. Descanso y entrevistas con el profesor
1:00-2:30 p.m. Meditación en la sala o en la habitación
2:30-3:30 p.m. Meditación en grupo en la sala
3:30-5:00 p.m. Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
5:00-6:00 p.m. Merienda y descanso
6:00-7:00 p.m. Meditación en grupo en la sala
7:00-8:15 p.m. Charla del maestro en la sala
8:15-9:00 p.m. Meditación en grupo en la sala
9:00-9:30 p.m. Preguntas en la Sala
9:30 p.m. Acostarse. Se apagan las luces

El día 10

El día 10 comenzamos a comunicarnos alrededor de las 10am. Le dimos la bienvenida a esos rostros pues hasta ese momento apenas conocíamos los zapatos de las personas que estaban allí. Me alegra mucho de llevarme también en mi corazón a esas hermosas personas, cada una de las cuales había vivido una experiencia tal vez muy diferente a la mía, cada uno en su proceso, con sus trabajos propios internos.

vipassana
El día 10 del curso de Vipassana



Para mí toda la experiencia fue maravillosa, desde la organización del curso, las personas que nos atendían, las comidas (que saboreaba con tanto amor y conciencia y agradecimiento, casi siempre con los ojos cerrados para sentir cada bocado, el aroma, el sabor, y para agradecerles a esas personas que nos sirvieron sin esperar nada a cambio, solamente por el hecho de hacerlo). Agradezco también a los maestros asistentes, a los managers del curso, y a todos los maestros desde Buda, pasando por Goenka y todas esas personas que han ido trasmitiendo esta técnica de generación en generación durante todo este tiempo.

También te comento que este curso con todas las comodidades que nos ofrecen, es completamente gratis. No tienes que pagar por la comida, por el servicio, por el hospedaje, por los maestros, por nada. La forma de financiación es a través de donaciones que pueden hacer las personas que hayan completado un curso de 10 días. Es una donación que en mi experiencia se hace con mucho amor y agradecimiento, para que otros estudiantes puedan también beneficiarse de esta experiencia única.

Y te agradezco a ti, madre querida, la oportunidad de compartir este aprendizaje contigo y te transmito la invitación a que en algún momento recibas este curso, porque sé que será un paso más en este sendero hacia la dicha absoluta.

Aunque lo más importante viene después de salir del curso: la práctica regular de la meditación en casa o en donde quiera que estemos. En ese proceso estoy yo, la propuesta es meditar dos horas al día: 1h por la mañana y 1h por la tarde. Aunque parezca difícil o incluso imposible yo creo que sí se puede, y si se quiere siempre se puede. En ello estoy, día a día, momento a momento. Es un círculo virtuoso: meditas, vives conscientemente, feliz. Eres feliz y te das cuenta que para ello se necesita consciencia y que la meditación es clave, al menos para mí, ahora.

Meditación del Amor Benevolente – Mettabhavana

El día 10 también nos enseñan una hermosa meditación para que la usemos cada día al final de la meditación Vipassana. La práctica nos invita a irradiar amor y buena voluntad hacia todos los seres y esto me encantó. No se trata de que solo nosotros seamos felices sino compartir todo ese amor puro y compasivo, esa paz y armonía que estamos desarrollando en nosotros. Es una forma maravillosa de terminar la meditación. En mi experiencia, hacerlo dos veces al día después de Vipassana me llena el corazón de amor y me da una inmensa alegría compartirlo hoy contigo, y en cada momento con cada ser con el que me encuentro en el camino.

Resumiendo

Volviendo al tema con el que comencé a escribirte hoy, el cuerpo… Las arrugas, las canas, la celulitis, los michelines, las venas que se salen, todo lo que se va cayendo por la gravedad… El cuerpo es una de las cosas a las que más nos apegamos y donde más evidente es el paso del tiempo. ¿Por qué sufrir por algo que va a desaparecer? Cuidarlo, sí, porque es donde nuestra alma reside, pero sin apegos, sin luchar, sin sufrir.

Y así mismo con todo. Busca dentro de ti esa sensación que tienes ahora. ¿Ira? ¿Miedo? ¿Alegría? ¿Tristeza? ¿Desilusión? ¿Tranquilidad? ¿Paz? Cualquiera que sea, no te apegues ni la rechaces, porque eso también pasará. Todo cambia… y tú lo sabes.

Quizás llegado a este punto del correo te preguntes si yo creo que esta es la solución única y efectiva para todos los males de la sociedad. Si creo que es EL camino. Si a partir de ahora es en lo único que voy a “creer”, lo único que haré. Y la respuesta a todo eso es no… Solo quise contarte mi experiencia con esta herramienta que me está siendo tan útil ahora. Te cuento de lo bien que me siento durante y después de esos encuentros de silencio dos veces al día y cómo me han ayudado a que el resto del día vivirlo también un en estado más puro de consciencia, sin tantas opiniones dando vueltas por mi mente. Es algo que me ayuda a estar en coherencia entre lo que siento, digo y hago y eso para mí es la felicidad, la paz, la dicha absoluta. Pero cada uno tiene sus herramientas, cada uno tiene que experimentar y vivir su propia vida. Yo te cuento lo que siento, digo y hago hoy. Ya mañana será otro día 🙂

Un abrazo y un beso muy grande, madre querida, te amo.

Me despido con la frase que escuchaba cada día varias veces durante esos 10 días:

“Que todos los seres sean felices, estén en paz y se liberen.”

Namaste
Naylín

pd: He decidido publicar este email escrito a mi madre porque sé que puede ser de utilidad a muchas personas. Si te surge interés en realizar un curso de Vipassana, te invito a ir a su página web donde tienen todos los detalles.
También te invito a que si has vivido ya esta experiencia, compartas tu vivencia en los comentarios. ¡Gracias!

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Camino Directo Hacia Tu Felicidad. Yoga Para Principiantes.

¿Por qué practicar yoga? ¿Cómo comenzar la práctica del yoga? ¿Cómo hacer yoga en casa? Introduce tu Nombre y tu Correo y obtendrás COMPLETAMENTE GRATIS este excelente libro electrónico de Yoga Para Principiantes: “Camino directo hacia tu felicidad interior”. Además, te enviaré un correo cada lunes donde te hablaré de yoga, de técnicas para aliviar el estrés que funcionan, te conatré mi experiencia con la práctica del yoga dentro y fuera de la esterilla y de daré consejos para que conectes con la salud de tu cuerpo y la paz de tu mente.

Naylín Núñez

Sobre Naylín Núñez

Soy Naylín Núñez, creadora de este blog de yoga para principiantes, destinado a las personas que quieren conectar con la salud de su cuerpo y la paz de su mente. Cada artículo que publico está lleno de amor, y lo hago pensando en ti, en lo mejor que puedo darte, mostrarte o guiarte para que tus inicios en esta ancestral práctica sean tan maravillosos como mereces.
  • Mayte.
    Mayte. dice:

    Gracias por compartir tu experiencia. Me gustaría mucho ir al retiro de vippásana, pero no tengo claro si podré aguantar 10 días sin fumar, aunque conozco a una persona que fue y me dice que no echó de menos el tabaco. Es más, no volvió a fumar nunca más.
    Estoy planteandome ir. Descubrí que existe esta técnica por casualidad, y después empecé a conocer a gente que había hecho el retiro. Creo que las casualidades no existen, que todo es por algo.
    Gracias de nuevo 🙂

    • Carmen
      Carmen dice:

      Estuve fumando durante 13 años…lo había intentado dejar un par de veces..hasta que un día dije..hasta aquí!
      Si tu cuerpo descansa 8 horas durmiendo y no siente la necesidad de consumir nicotina, puedes dejarlo el resto del día también.
      Es un hábito adquirido, me acuerdo cuando me montaba en el coche, echaba mano al bolso para coger un cigarro (me dejé un paquete por si notaba ansiedad o algo..al final lo tiré seco), en el momento que me daba cuenta de lo que estaba haciendo (iba a coger un cigarro porque estaba acostumbrada a conducir fumando), dejaba el paquete y arrancaba el coche sin el cigarro, cuando iba a recoger a una amiga y echaba mano al tabaco mientras la esperaba, igual…son costumbres que hemos hecho nuestras..no cuesta trabajo si somos conscientes y realmente queremos dejar de fumar. Más difícil es si tu pareja o círculo de amigos fuma..pero con el tiempo verás que es mucho mejor la vida sin humo, llevo ya más de 4 años sin fumar! No sabes lo que vas a ahorrar! y desde luego…desde entonces no he vuelto a resfriarme…ni una tos…! XD

  • Pingback: Mi experiencia de un curso Vipassana - Reducir Estrés

    […] los horarios ya he dicho algo y no me quiero extender mucho, en la web de mi amiga Naylín Nuñez, Yogaesmas.com ella cuenta su experiencia y da ese tipo de […]

  • Olga
    Olga dice:

    Namasté Naylin!!
    Que bonita fue tu experiencia en el Vipasana, conozco una persona que hizo el curso y me lo recomendó hace un tiempo, pero en ese momento no me atreví, básicamente por la cantidad de días en las que no se tiene comunicación con el mundo exterior (no quería pasar tanto sin saber de mi hija) pero ya hoy día se que son miedos, apegos, en fin… Sin embrago sigo queriéndolo hacer, ahora vivo muy lejos de donde lo dictan aquí en mi país. Pero bueno, se que todo tiene su justo momento, cuando este definitivamente lista fluirá la energía de manera que todo se me haga fácil para llevarlo a cabo.
    Gracias por compartir tu experiencia!! Bendiciones!

  • Franciscoach
    Franciscoach dice:

    Hola,
    Que bonita historia. Gracias por compartir.
    Os dejo mi reflexión después de un retiro de silencio de 10 días. http://elsindromedelamochila.com/blog/retiro-de-silencio/retiro-de-silencio-tu-mente-en-un-laboratorio/

    saludos

  • Carlos
    Carlos dice:

    Gracias mi amiga por compartir tus expriencias muy ricas por cierto, de verdad tienes un poder en tus manos, eso es exelente, te voy a responder tu correo que me enviastes, sigue teniendo exitos yo espero tenerlos todavia. gracias de nuevo

  • MarySol
    MarySol dice:

    Hola Naylín

    Aquí va mi aportación a tu página, con la mejor de mis intenciones.
    Yo soy meditadora antigua, hice el primer curso en el 2005, llevo unos nueve cursos meditando (creo, porque ya he perdido la cuenta) y dos sirviendo. Medito habitualmente dos horas o más al día.
    Para mi es algo que está tan integrado en mi vida como comer o dormir. Además hago todo lo posible por mantener la consciencia de mi cuerpo, emociones, pensamientos, etc el resto del día. Porque es realmente durante el resto del día donde se ven los frutos de lo que has hecho sentado. Si bien, en mi experiencia de meditadora antigua las dos horas al día te puedo decir que llega un momento en que sirven más para mantener la “limpieza” hecha durante el curso de 10 días que para profundizar. Si se quiere profundizar más se requieren más de dos horas.
    Para mi Vipassana hace una limpieza de la mente que permite que aflore la sabiduría, que se agudice la inteligencia y la intuición y que el corazón se abra. Te permite sentir que la mente es un instrumento muy útil cuando está a tu servicio (y no tú al suyo). Yo soy profesora de canto y cantante y noto cómo meditar me abre posibilidades creativas e intuitivas que me permiten realizar mi tarea de una forma increíble, realmente me siento conectada con una intuición superior que me “inspira”, que inspira mi voluntad de dar lo mejor y servir de canal para que la otra persona llegue a conseguir lo que desea, que es expresarse a través de su voz.
    Te puedo contar también que mi primer curso fue mi segundo gran descubrimiento en la vida. El primero fue el libro de Louise Hay “Usted puede sanar su vida” que comprendí perfectamente, y practiqué como una posesa, eso sí, después de pasar por una durísima experiencia vital en la que elegí entre vivir o morir, y decidí lo primero con todas las consecuencias. Entonces el universo me abrió el entendimiento y pude ver lo que antes ni siquiera podía imaginar.
    Después apareció Vipassana y en el primer Adhitana (hora de meditación en la que uno elige con firme determinación no mover los brazos o las piernas durante una hora) tuve la gran fortuna de tener sensaciones sutiles y un enorme dolor en la pierna durante el último cuarto de hora, un dolor que parecía que se me iba a partir, en ese momento yo me decía a mi misma: -Aguanta, que tu puedes. Pero el dolor amenazaba con ser más fuerte que mi determinación, entonces vino a mi mente: – Obsérvalo. Empecé a observarlo y ¡Oh maravilla! aquello tan terrible se esfumó y desapareció como si nunca hubiera estado allí. A partir de entonces, mis miedos se esfumaron y empecé a meditar en Adithana durante dos o más horas seguidas. Recuerdo que la profesora habló conmigo porque estaba un poco asustada de que una estudiante nueva meditara de esa manera, pero es que yo sentía que acababa de descubrir algo tan grande, que tenía que seguir por ese camino todo el tiempo que me fuera posible, y aprovechar la gran oportunidad que el curso me brindaba de poder meditar tanto tiempo y con tanta tranquilidad.
    Sentí una gratitud enorme hacia todo, la técnica, Goenka, la profesora asistente, la manager, los sirvientes …
    Cuando llegué a casa llegué tan ilusionada que me levantaba a las cuatro de la mañana para meditar, ¡ y me hacía hasta la compota que ponían en el curso para desayunar!. Pero he de decir que mi voluntad superaba mi capacidad de concentración, porque me adormilaba con mucha facilidad, pero yo seguí meditando y fue a partir del segundo curso cuando las resistencias de mi mente cedieron y ahora en mi meditación de la mañana suelo estar bastante concentrada y atenta a lo que sucede, mi mente ya no se resiste adormilándose.
    Y finalmente te voy a contar mi tercer gran descubrimiento: la técnica Feldenkrais. Parece que a mi todo me toca descubrirlo a través del dolor (que no del sufrimiento), porque fue después de tener una ciática que descubrí esta técnica y quedé maravillada. No te cuento más sobre ella porque hay muchos vídeos en Internet de una chica estupenda que se llama Lea Kaufman donde puedes experimentar por ti misma.
    Bueno, espero que mi aportación te sea de utilidad.
    Un fuerte abrazo
    ¡ Qué seas feliz !
    MarySol

  • Luis Miguel
    Luis Miguel dice:

    Hola Naylín. Me ha gustado mucho leer esta entrada en tu blog. Curiosamente yo vivo en la zona de Candeleda donde realizaste este retiro. Hace poco conocí a una chica que colabora con la organización de los mismos. Lo cierto es que yo a pesar de vivir en la zona y estar vinculado a estos temas pues soy consultor de Mindfulness desconocía su existencia. Me propongo asistir a uno de esos retiros Vipassana pues creo que para mi aunque soy meditador habitual es una experiencia muy necesaria en el camino del autoconocimiento.
    Gracias por compartir tu bella experiencia y el desarrollo de los retiros.
    Un cordial saludo!

  • Jose Romero
    Jose Romero dice:

    mis sinceros agradecimientos por compartir estas vivencias y , felicitaciones por obtenerlas, se que eres un ser maravilloso y que te mereces eso,y mucho mas ,que Dios te proteja y ayude.Atte ,Jose.

  • MAURICIO
    MAURICIO dice:

    Gracias por compartir tus experiencias abrazo

  • Maria helena pava betancourth
    Maria helena pava betancourth dice:

    Q linda tu esperiencia y te doy las gracias por compartirla con nosotros .
    Debe ser maravillosas todas esas sensaciones q viviste en estos 10 dias .para mi es muy difícil asistir porque resido en Cali Colombia pero leo y releo cada uno de tus correos y procuro colocarlos en practica día a día .

    Que DIOS te bendiga y siga agrandando tu conocimiento para q lo como cartas con nosotros .
    Un abrazo.

  • Rosa M. Vázquez
    Rosa M. Vázquez dice:

    Este artículo es uno de los regalos más maravillosos que alguien puede recibir. Que dios te bendiga, Naylín. Desde mi corazón, toda mi gratitud. Mi yo secreto y sagrado saluda y celebra a tu yo secreto y sagrado. Namasté.

  • Eduwigis Sánchez
    Eduwigis Sánchez dice:

    Con mucho gusto podría ir a los retiros pero en sí mi problema es el económico ya que no gano lo suficiente para poder realizar esos viajes sería un sueño , primeramente para conocerla en persana pero espiritualmente ya la conozco por sus marera de comunicarnos sus experiencias y se que es una persona muy maravillosa la respeto y la quiero

  • Susana Raffo
    Susana Raffo dice:

    Gracias Naylin. Muchas gracias. Recibo tanto de ti, con solo haberme inscripto en tu blog!
    Soy profesora de YOGA y conozco la filosofia de vida, pero siento que me reincertas en ella.
    Tu redaccion me gusta mucho. Bendiciones Naylin. Desde Argentina. Susana

  • Rafael
    Rafael dice:

    Precisamente llevo un tiempo leyendo libros sobre Vipassana. Gracias por publicar el post. Una pregunta si eres tan amable, ¿hace falta algún tipo de preparación para pasar esos diez días de meditación intensiva? Gracias Naylín.

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