7 Claves Para Mantener Una Práctica Regular de Yoga

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No voy a ir con rodeos: tenemos una gran herramienta a nuestra disposición para ser realmente felices y es la práctica regular de yoga.

práctica regular de yoga
Puedes hacer tu práctica regular de yoga, sin importar las circunstancias

El yoga no lo expresa con estas mismas palabras, porque más que de felicidad, nos habla de aquietar la mente. Pero, ¿te imaginas cómo serías de feliz con la mente clara, las emociones estables y el cuerpo sano? Y es que una cosa conduce a la otra.

El Yoga Sutra de Patanjali (Verso 1.14) del que hoy te hablo dice esto:

Una práctica prolongada, ininterrumpida y atenta, es la sólida base para restringir las fluctuaciones de la mente

Voy a contarte un poquito de mi historia para poder explicarte mejor lo que hoy te quiero compartir.

Cómo llegó el yoga a mi vida

Cuando yo comencé a practicar yoga tenía 7 años y me divertía mucho en las clases que practicaba junto con mi madre, hermanos, otras personas mayores y algún que otro niño. Era una alegría y un juego, por lo que me encantaba ir a clases. Al poco tiempo aquel oasis de paz y alegría cerró y no volví a practicar yoga hasta el 2010.

En ese año me había venido de Madrid a Denia a la aventura de una empresa propia, junto con Daniel, mi pareja de ese tiempo y gran amigo en estos momentos. La ilusión era muy grande y las ganas de trabajar y salir adelante también. El equipo de trabajo se hizo cada vez más numeroso, llegando a 40 personas que vivían en Madrid, Denia, Miami, Cuba, Alemania… Y esto significaba, entre otras cosas, que si un día uno de los proyectos tenía una urgencia, podría ser que nos levantáramos a las 3 de la mañana – que era la hora que el que estaba a cargo del proyecto en Cuba se podía conectar -, a expensas de que se fuera la corriente y terminar llamando a otra persona para que nos ayudara o hacerlo nosotros mismos. Porque nos gustaba quedar bien con los clientes y entregar las cosas a tiempo y esto, en nuestra empresa de Diseño y Desarrollo Web, costaba un poquito.

Así que cuando llegué a Denia lo primero que hice fue buscar dónde practicar yoga, pues quería vivir mi aventura emprendedora en paz, a pesar del caos que podía ser en ocasiones esa elección que habíamos hecho.

Cuando practicar cada día resulta muy cuesta arriba

Poco a poco sentí que la hora y media de práctica física de yoga en el gimnasio las dos veces a la semana no me eran suficientes. Así que comencé a experimentar con la meditación y adentrarme un poco más en la filosofía del yoga. Poco a poco, a mi ritmo, fui estudiando y practicando más en casa. Me levantaba a las 5.30am para que me diera tiempo a todo y porque sentía que esas horas bien tempranito, donde casi todos duermen, mi mente estaba más clara y fresca para hacer mi práctica.

Realmente soy bastante disciplinada y con la ilusión que tenía, no me era difícil llevar a cabo mi objetivo. Sentía pasión por lo que estaba haciendo. Pero como toda gran pasión, tiene sus picos o termina por acabarse. La persona que nos traía los clientes se fue de España y la empresa dejó de facturar casi de un día para otro. Así que el estrés aumentaba y las ganas de practicar yoga disminuían. Qué curioso, justo en el momento donde más lo necesitaba (¿te ha pasado?).

Así que ahí iba, practicando a veces, “cuando podía”…

Retorno a la inocencia

No sé cómo ni cuando, pero un día sentí que quería volver a practicar de forma regular. Ya no buscando aliviar el estrés o fortalecer mi cuerpo. Había algo mucho más grande con lo que había conectado a través de la experiencia, de los viajes que posteriormente hice y de la propia práctica. No sé cómo ni cuando pero un día sentí que el yoga era esa unión entre mi cuerpo, mi mente y mi alma y eso pasó de ser palabras a ser mi guía en el día a día. Sentí el deseo de experimentar esa misma unidad con “el todo”.

Ya no quería un resultado rápido (aliviar el estrés, por ejemplo). Comencé a disfrutar tanto de la práctica, a divertirme y a pasármela bien, a conectar con mi cuerpo con amor, a observar en calma mi respiración, a llevar con conciencia la filosofía a mi vida, que se convirtió de un deber en un juego. Como cuando era niña y no tenía más objetivos que vivir el momento presente (eso que hacen los niños de forma natural).

Y comencé a experimentar las consecuencias de la práctica regular desde la alegría. Esa práctica sin interrupciones de la que habla el Sutra de Patanjali y que hoy te he querido poner sobre la mesa. Así que sin buscar algo en específico, me he encontrado con mucho: Amor, Aceptación, Libertad, Coherencia, Calma, Alegría, Compasión, Comprensión, Abundancia, UNIÓN…

¿Ya llegaste?

Siento que esta pregunta puede saltar en la mente de algunas personas al leer esto que hoy comparto. Si tomamos de base este Sutra que nos dice que la práctica regular e ininterrumpida nos lleva a una mente estable, mi respuesta es NO. No tengo el 100% del tiempo mi mente estable, pero sí mucho más estable que antes de comenzar con mi práctica.

Y como confío en lo que dicen los que sí han llegado a ello, sigo practicando cada día, desde el NO esfuerzo, la alegría y la inocencia. Sin apegarme al objetivo pero sí sabiendo hacia dónde voy.

Si te preguntas ahora: Y yo, ¿cómo lo hago? Pues te comparto lo que a mí me ha funcionado.

7 Claves Para Mantener Una Práctica Regular de Yoga

1 – Recuerda que el yoga no se trata solo de posturas físicas.
El yoga es vivir el presente con atención. Y para ello el yoga físico nos aporta salud al cuerpo, la mente y las emociones. Pero también los ejercicios de respiración, la meditación, la relajación adecuada y la buena alimentación lo hacen. También “bajar a tierra” la filosofía del yoga y ponerla en práctica en nuestro día a día.

2 – Discierne qué es lo mejor para ti ahora.
Son muchas las preguntas que te puedes hacer para elegir con discernimiento qué es lo mejor que te viene ahora. Porque por mucho que yo te pueda decir, lo más seguro es que no conectes con lo más grande que tiene el yoga si no conectas con los pasos intermedios. Al menos esa ha sido mi experiencia. Así que si ahora necesitas aliviar el estrés, calmar tu corazón o mejorar tu salud física, ¡a por ello! Te toca a ti recorrer el camino, ojalá con alegría y no con agobio.

Para que puedas elegir lo que es bueno para ti ahora, te animo a que te respondas estas preguntas:
¿Sientes que tu mente no para? ¿que te pueden los miedos?
¿Tienes algún malestar físico?
¿Vives como en una montaña rusa emocional?

En dependencia de cuáles sean tus respuestas puedes elegir una parte del yoga u otra, dentro de las cuatro sendas que incluye el yoga. Quizás te viene mejor meditar, quizás cantar mantras, quizás una práctica de yoga físico, o ejercicios de respiración o …
Observa qué necesitas en este momento de tu vida y qué parte del yoga (o partes) le pueden dar solución.

3- Hazte consciente de cada paso.
De lo que te va aportando la práctica de la parte del yoga que hayas elegido. De lo que va pasando en tu vida mientras experimentas las otras partes que no habías tenido tiempo de probar. Observa también cómo con el tiempo el objetivo principal va cambiando, se va ampliando, va tomando otra perspectiva.

4- Al principio puede costar.
Recuerda que al principio es posible que tengas que hacer un esfuerzo para llevar una práctica regular hasta que se establezca este nuevo hábito consciente. Pero sin dudas, la repetición con atención y sin interrupción durante un largo tiempo, creará una costumbre de profundas raíces.

5- La energía sigue al pensamiento.
Así que cuando te pilles sin ganas de levantarte a practicar, observa cómo está tu mente, qué hay en ella. Y ojalá no te pase como a mí en esa etapa que te contaba antes, que en los momentos más difíciles, cuando más lo necesitaba, lo dejé.
La energía seguirá lo que haya en tu mente así que eleva tus pensamientos y lo que hagas será elevado también. Esto despertará facultades dormidas que comenzarán a aflorar con la práctica regular.

6- Sé compasivo y amable contigo mismo.
Si llevas una práctica regular pero un día te acuestas muy tarde, si no puedes levantarte a seguir la rutina que te has marcado, si un día no dices la verdad o no te tratas con amor, si un día estás meditando y te levantas porque la mente no para… Si un día te pasa, acéptalo, que esto es también parte del yoga, así que también estarás practicando.
Esa también es mi experiencia. No me levanto TODOS los días a las 5.30, no practico asanas y meditación TODOS los días y no TODOS los días tengo la mente y emociones estables. Pero por lo general sí que lo hago. Así que cuando es una excepción y no el día a día, entonces en la práctica está aceptar con amor y seguir con conciencia.

7- Sé paciente.
Lo solemos querer todo fácil y todo YA. Muchos han sido los correos que he recibido de personas que me piden “una postura para quitarme el miedo a vivir”, o “un ejercicio de respiración para vivir en paz”. Aunque sí que irás notando cambios en el camino, te animo a que seas paciente. Que las grandes transformaciones no suceden de un día para otro y que a una mente estable no se llega con un mes meditando. (Y algo importantísimo: disfruta cada experiencia, disfruta el camino).

Y ahora si te apetece, cuéntame tu experiencia y dime cuál es el obstáculo más grande que tienes a la hora de llevar una práctica regular de yoga.

Me despido de ti con un vídeo que grabé a las 6.30 de la mañana, con cara de recién levantada 🙂 después de mi ritual de limpieza en el baño y después de meditar. Adi, mi bebé, estaba durmiendo al lado, así que hablé un poco bajito (aunque al final se despertó 🙂 )
En él te comparto lo que te decía al principio: La clave para la felicidad sin esfuerzo es la práctica regular.

Un abrazo muy grande, corazón y muchas gracias por tu inspiración en este camino.
Namaste
Naylín

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Naylín Núñez

Sobre Naylín Núñez

Soy Naylín Núñez, creadora de este blog de yoga para principiantes, destinado a las personas que quieren conectar con la salud de su cuerpo y la paz de su mente. Cada artículo que publico está lleno de amor, y lo hago pensando en ti, en lo mejor que puedo darte, mostrarte o guiarte para que tus inicios en esta ancestral práctica sean tan maravillosos como mereces.

  • Marisa
    Marisa dice:

    Gracias Naylin,yo práctico yoga en mi casa con las posturas que he ido aprendiendo en centros de deporte, Y tiene mucha verdad en todo lo que cuenta. Tengo 65 años y todos me dicen que aparento menos por la flexibilidad, pero mis posturas son sencillas Y soy consciente de hasta donde puedo llegar y lo que más me interesa es acallar mi mente, conseguí paz interior y sobretodo vivir en el presente sin miedos.
    Naylin, quería comentarte,que no me llega tu guía del yoga en casa.
    Muchas gracias por ser como eres.Mucha luz para ti y tu niño.

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